¿Qué pasaría si…, hablara el buey del pesebre?:
Lo importante es tener algo que decir, algo que sentir, algo que expresar.
Por fin se cumplió el objetivo. Hace unos días zarpó un barco con un contenedor repleto de máquinas de hemodiálisis, sillones articulados, tratamientos de ósmosis y diverso material sanitario. Ha sido este un proyecto ilusionante y enorme que desde la ONG Valencianos por Nicaragua hemos organizado y gestionado como donación para la apertura de una nueva unidad de diálisis; también para aprovisionar aquella que abrimos en la ciudad de Estelí en el año 2004.
Porque la sección de hemodiálisis del hospital San Juan de Dios de Estelí sigue siendo la única pública y gratuita de Nicaragua. Aún hoy está en activo, resistiendo, con altibajos por los problemas económicos de un país tan empobrecido, pero funcionando. El resto que existen son clínicas privadas, por lo que las personas afectadas por una insuficiencia renal que no tienen dinero para pagarse el tratamiento, sencillamente mueren con una triste calidad de vida.
El Tribunal de les Aigües de València es una institución con más de mil años de historia; aun hoy en activo.
Es considerado único en el mundo en su forma de distribuir justicia, que se mantiene inalterable desde la lejanía de los tiempos. Son muchos los historiadores que sitúan sus orígenes en la época de los árabes. Se encargan de dirimir los conflictos que surgen entre los regantes de la huerta valenciana por el uso del agua; las que distribuyen las nueve acequias que vertebran la ciudad de Valencia y algunos pueblos limítrofes, siempre de forma oral y en lengua valenciana, sin ningún tipo de documento, informe o burocracia. Todo a viva voz y en público. Sus resoluciones siempre se respetan y se cumplen.
En 2009 fue declarado por la Unesco patrimonio inmaterial de la Humanidad.
Se reunen todos los jueves a las doce de la mañana en la Plaza de la Virgen, delante de la Puerta de los Apóstoles de la Catedral.
El pasado día 14 de septiembre, dentro del Cicle Cultural 'Descobrim' organizado por Cocemfe-Valencia en el teatro Círculo de Benimaclet. Una buena tarde repleta de música, poesía e incluso experiencias vitales.
Este tebeo (así, con la definición clásica) nació de un guión escrito hace más de cuarenta años por dos chavales cargados de ilusiones y amor por el cine: Julián Mingo y yo.
Nunca pudimos realizar ese cortometraje deseado, quedó durmiendo en el cajón de los olvidos, convirtiéndose en uno más de tantos sueños rotos.
Un día, Julian imaginó darle vida, transformarlo en las imágenes inanimadas de un comic, y a ello nos pusimos. Mejor dicho, Julian se puso a dibujar, que eso es lo verdaderamente duro, y yo a revisar textos y bocadillos de diálogo.
El resultado es este que aquí os presentamos. Un pequeño sueño dejó de estar roto.
"A golpes con la vida".
He decidido
coger la Handbike (una silla de ruedas a la que se le acopla una tercera rueda
con un motor eléctrico incorporado) y darme un garbeo sin rumbo definido y como
idea creativa. Hace ya mucho tiempo, años en realidad, que no paseo por el
simple placer de pasear, sin que haya un motivo al final del camino.
No hace tanto que dispongo de este carro y, sin saber bien por qué, me viene a la cabeza como algunos ponen nombre a sus coches, motos o vehículos en general como una manera de hacerlos suyos. Yo nunca lo he hecho. Quizás fue por pudor o porque jamás tuve la suficiente imaginación como para personalizar máquinas que tan solo me sirven para desplazarme de un sitio a otro.
Un relato, que espero nunca se dé
Las campanadas
Renqueando se acercó a la estantería para coger el bote de uvas envasadas, después encendió la televisión y se sentó. Entre las rayas de aquella imagen desgastada se podía distinguir a los presentadores vestidos de fiesta, él con frac y ella luciendo un traje de lentejuelas, explicando, entre chascarrillos, el desarrollo de las campanadas de fin de año. De fondo se distinguía la Puerta del Sol y se escuchaba, a pesar del bajo volumen, el jolgorio de las miles de personas atestando la plaza.
Mi
compañera y amiga Leonor Sánchez me ha invitado a su estreno conduciendo un
jueves, y yo no he podido negarme. Ya hace tiempo que no tengo el gusto de
participar, más de un año desde la última vez y algunos más desde que no lo
hago de modo regular. Pero como se suele decir, se es juevero para siempre, y
así me siento yo, juevero de corazón.
Mi nochevieja diferente
Tenía
diez años, y entonces mi vida transcurría rodeada de médicos, enfermeras y,
sobre todo, de monjas y de otros niños de parecida suerte a la mía.
Seguimos aquí
Me
recuerdo chiquitillo y frágil, atolondrao,
que decía mi madre, con las rodillas desolladas, cargadas de pupas de tanto
como me caía. Pero en verdad no era mi culpa, mi mente bullía de velocidad, de
ese ímpetu infantil por alcanzar lo que al resto de mis amigos apenas les
suponía esfuerzo.
Luego,
la realidad se giraba inexorable y me devolvía al suelo del que me tenía que
levantar una vez más, porque mi pierna, esa esmirriada y flacucha pierna
derecha que la polio me había dejado en herencia, nunca respondió con el vigor
que yo deseaba, y el resultado era inevitable. Mi cabeza se empeñaba en coronar unos castillos que mi
cuerpo jamás pudo subir.
Una
vez escuché que una idea escrita es una idea herida, y en eso pienso mientras mis
dedos corretean por las teclas del ordenador, en escribir sobre las heridas que
en el fondo nunca curaron, en sentir las palabras que un día me sanaron.
Copyright © 2010 ya que digo... . Jose Vte Garcia Torrijos --- Si alguien se siente ofendido o representado en cualquier artículo de este sitio, que lo comunique y se retirará o modificará la referencia. .