martes, 21 de diciembre de 2021

El buey del pesebre


Un pequeño relato de ambiente navideño con la única pretensión de sacaros una sonrisa.

Desearos a todos, amigas y amigos, unas felices fiestas.

¿Qué pasaría si…, hablara el buey del pesebre?: 


Ya han pasado…, ¿cuántas son? ¡Ah, sí! 2021 navidades, y aquí sigo, en el pesebre, tratando de dar calor como siempre, acompañado de Sabanera, mi amiga la mula, que ya anda la pobre achacosa y con artrosis, entumecida y con las patas hechas goma de siglos arrodillada y sin moverse. Como yo.

2021 años nevando, que ya ves tú ¡nieve en medio del desierto! Esto son cosas de Dios para que a su hijo no le falte una buena estampa de postal, porque normal, lo que se dice normal…, no es. Además escuchando los mismos villancicos repetidos en bucle como en una lista de Spotify. Esos peces en el rio que nadie parece ser capaz de pescar. Que no sé yo si los peces tendrán sed para beberse el agua del río, pero si lo dice la dichosa cancioncita, pues será.

Y es que uno ya se aburre de tanta adoración, con todos esos pastorcillos cargados de haces de leña y corderos montados al hombro. ¿Pero es que nadie se acuerda nunca de traer un poco de hierba o forraje? ¡Que hay que ver el hambre que pasamos! Que lo de plantarnos a cada uno a un lado ya es porque queda bien en las fotos, porque Sabanera y yo estamos más flacos que un ratón en una ferretería, más raquíticos que el perro de los Simpson.

Aquí mucha carantoña al niño, mucho rezo y besitos, pero de nosotros nadie se acuerda. Pues también somos importantes, ¡creo yo! Porque vamos a ver, ¿tanto cuesta ponerle una puerta al pesebre? ¡Que estamos al relente y aquí, en Belén, por las noches, hace un frío que pela, que no veas como me castañean los dientes de las tiritonas!

Y luego vendrán los Reyes; que magos no sé si serán, pero señoritos un rato. Anda y que no les gusta hacerse de rogar. «¡Vosotros esperad, que ya llegaremos!» dicen, con esos aires estiraos. Una brújula tendría que mandarles Papa Noel, que ese es igual de viejo pero más puntual; y además está solo, que la estrella esa que dicen que mola tanto ni se ve con tanto satélite dando vueltas por el espacio. No sé, para mí que estos reyes ya son eméritos, por lo que estorban.

Total, para unas monedas de oro que seguro que van rellenas de chocolate ¡que ya nos vamos conociendo, Melchooor!; lo del incienso sí que lo veo bien ¡mira tú! Que aquí dentro huele a humanidad que tira p’atrás (este San José que nunca se ducha); y luego están Baltasar y su mirra. ¡Pero que narices es la mirra! ¿Eso cómo irá? ¿Vas al mercado y dices: por favor, me pone cuarto y mitad de mirra? o  ¡esta mirra no tiene hoy buena pinta, mejor ponme plátanos!

Pero bueno, me voy a callar y a dejarme de protestas, que este de la cesta de mimbre, el de los pañales y los milagritos, ya me mira con mala cara, que manda mucho y no veas la de sermones que da cuando se excita. Chitón y a seguir dando calor que es lo mío, no vaya a ser que acabe de estofado en algún puchero.

¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!! 

8 comentarios:

  1. Muy bueno ese dar voz al buey. Y tiene toda la razón, casi no se les dice nada, y están ahí, buey y mula, en un desierto con nieve, cada año.

    Un abrazo, y feliz Navidad

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    1. Gracias, Albada. Los pobres están ahí, dando calor, y nadie se acuerda nunca de ellos. Yo los reivindico, jaja.
      Un abrazo y que pases una felices fiestas.

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  2. jajaja buenísimo cuento navideño que nos dejas! me has sacado más de una sonrisa, y se agradece! Te dejo un fuerte abrazo y mis deseos de una muy Feliz Navidad, José Vicente!

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    1. Hola Mónica.
      Es lo que pretendía con este pequeño relato, sacar una sonrisa, que bien necesitados estamos de ello. Me alegro si lo he conseguido.
      Deseo que pases unas muy felices fiestas y te mando un abrazo grande.

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  3. Hola! Qué genialidad este relato! Es muy divertido! Dejar que hable el buey con voz de queja y contando intimidades del pesebre me parece espectacular! Me sacaste muchas sonrisas hoy! Que tengas unas felices fiestas! Un abrazo

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    1. Hola Sindel.
      ¡Que bien que te haya gustado! y sobre todo que te haya hecho reir. Ese era el objetivo.
      Las quejas del buey, es que ya son muchos siglos arrodillados y dando calor. Algún reconocimiento se merecen los pobres, jaja.
      Un abrazo y que pases unas felices fiestas

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  4. Felices Fiestas y que en el nuevo año se te cumplan tus sueños anhelos, felicidades…

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    1. Hola Mamé.
      Te deseo lo mismo, que estos días de Navidad los pases en paz y en familia y que el próximo año venga lleno de salud y deseos cumplidos.
      Ojalá y que sea el fin de la pesadilla de la Covid.
      Un abrazo grande y cuidaros mucho.

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