Hacía ya mucho que no participaba en los relatos de los jueves, más de dos años. Imagino que todo tiene su ciclo y que la vida nos va llevando por diferentes avatares que a veces imposibilitan una continuidad como nos gustaría. La realidad es que quien entra en estos encuentros literarios acaba quedándose y sintiéndose juevero de corazón para siempre. Esa es la magia de este grupo, por eso en cuanto hay un guiño, aquí estamos.
Hoy he querido participar una vez más, no podía perderme la convocatoria de mi amiga Tere Oteo. Aquí está mi aportación a su llamamiento: «Así empezó todo».












