Ya hemos pasado el concurso de Paradela. Evidentemente no he ganado, ya me hubiera gustado, pero no ha podido ser. Siempre hay mejores que uno, pero seguiremos intentándolo.
Ahora, después de la experiencia que ha supuesto escribir y presentar una historia como "Flor de Azahar" y pasar la emoción del concurso, quiero cambiar totalmente el registro y colgar algo más ligero. Voy a escribir de fútbol (alguno ya habrá levantado las cejas con interés), aunque mejor que no se haga demasiadas ilusiones, porque tampoco es eso exactamente. Quiero mostraros lo surrealista que resulta la mezcla entre el fútbol y la Iglesia. Y si entremedias está el Valencia C.F., ya ni te cuento.



